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lunes, 11 de septiembre de 2017

Deuda local: nueve dígitos irrelevantes

Una cifra no es nada. Solo una sucesión de dígitos sin notoriedad. 198.291.000 es una vacuidad, una irrelevancia. Si la concretamos con el sustantivo euros adquiere la entidad más seria de un indicador económico. 198.291.000 € es el total de la deuda municipal exigida por el Ministerio de Hacienda a los ciudadanos de Aranjuez a quienes les ha ajustado las cuentas de otros vía acuerdo  con su Ayuntamiento en los próximos días. Pero los 9 dígitos no adquieren su auténtica dimensión si no están en relación con el contexto que los provoca, la capacidad de pago de ese pasivo que tengan los deudores y su potencial recepción de ingresos. Para Georges Soros es una minucia benéfica desgravable, para las 57.000 personas que deben sufragarla imaginariamente a escote será una auténtica catástrofe económica. 

La deuda total, de la que 100 millones de euros es deuda contraída con las entidades bancarias, representa el 16 % del total del Producto Interior Bruto Local establecido para 2015 por el Instituto Estadístico de Madrid. Viene a significar que 16 de cada 100 euros de riqueza producida en Aranjuez paga la deuda local. Es, también, casi el 50 % del PIB  del sector Industrial de Aranjuez en ese mismo año y el triple de toda la riqueza producida por su sector de la Construcción. No parece la bagatela que la chacota institucional desdeña. Seamos sinceros. Hay días que ni ustedes ni yo los ganamos.


Ahí van otros parámetros de contexto. La Renta Disponible de nuestra ciudad es la cantidad total que les queda a las familias para afrontar las dificultades diarias una vez cumplidas sus obligaciones tributarias y fiscales. 833 millones de euros totales, siempre según la misma fuente estadística, con los que se compran vestidos, alimentación, sanidad, vivienda, cesta de la compra, ocio, etc. No es una cantidad excesiva ¿verdad? Si consideramos que casi 4 de cada 100 euros, un 23   %  concreto, es deuda local institucional pura y dura no parece quedar mucho de la savia que alimenta el circuito económico. 



La deuda , que comenzó a acumularse e incrementarse desde 2007 y que, tras diversos avatares sucedidos a lo largo de la gestión del Partido Popular y el Partido Socialista, alcanza hoy esa astronómica proporción con respecto a las magnitudes económicas locales. Es una cifra gravosa para las 4.327 personas inscritas en las listas del desempleo el pasado mes de Agosto, para los desalentados sin subsidio en la búsqueda de empleo o para  los 8300 pensionistas con ingresos medios de 1.100 euros de la ciudad. Para ellos será mas gravosa aún que  para el resto de la población. Lo inadmisible: que nadie conozca su origen, su evolución, quién, cómo, cuando y donde se gastó esa cuantía que parece fruto de la generación espontánea. ¿Causa asombro?

Matizada la situación de los hogares que, en su gran mayoría depende de la entrada de un solo salario cuando existe, de un subsidio de desempleo si cumplen sus rigurosas condiciones, de una mísero trabajo en negro o de una sola pensión, contributiva o no contributiva, afrontar la deuda local será terrible. Cada uno de los 57.932 habitantes de Aranjuez se levantará cada día de 2018 con un pasivo de entrada de 3.423 euros por barba. Deberán esa cantidad,  tanto si quieren como si no. Para las familias, una cualquiera de cuatro miembros modélica y ejemplar que subsista con un solo ingreso, la situación tendrá un mayor impacto. No todos los estados económicos se describen con el modelo del pollo asado por cabeza. Ya saben: multipliquen los miembros familiarespor la Deuda Per Capita y precisen la única fuente de subsistencia que tengan. Para entonces, muchos el pollo ni lo habrán probado. Buena suerte.

viernes, 16 de marzo de 2012

No es un plan, es un planazo

Millar de millones arriba o abajo, la deuda local asciende a más de 17.000 millones de euros si la limpieza del cajón municipal de las facturas perdidas o la legalidad de las ingenierías contables puestas en juego es extrema. La cifra es, también, el  valor de las armas compradas en 2011; el gasto en el Programa de Inversiones en Infraestructuras Sostenibles o el total de los capitales fugados de España entre enero y marzo del año pasado.

Los ayuntamientos pondrán sus cuentas a cero pero todo puede volver a ocurrir. El plan es un planazo, un auténtico negocio para la banca pero no conlleva medidas de intervención más simples, menos costosas y más rápidas de las administraciones para impedir la repetición de los saqueos. Marbella tuvo su primera aparición pública en  1.999, después del primer encarcelamiento de Jesús Gil, delincuente convicto y confeso. Hubo sucesivos rebrotes pero hasta 2006 no se iniciaron las primeras investigaciones policiales. Todavía no está visto para sentencia.

Las reformas legislativas han incapacitado los mecanismos administrativos de control interno. La capacidad de los Secretarios Generales e Interventores en los Ayuntamientos ha disminuido con ellas y a estas alturas no  pueden obstaculizar ni impedir maniobras contables oscuras, las contrataciones injustas, los sobreprecios en los suministros, las recalificaciones urbanas innecesarias, las subvenciones ilegítimas y toda la cohorte de actos turbios y delictivos que acompañan a las Administraciones Locales de España país que comparte ranking corrupto con Botswana, Puerto Rico o Portugal.

Igual suerte han corrido los órganos externos de control como las Cámaras de Cuentas. Medios insuficientes y raquíticos no garantizan la legalidad del tráfico económico de 8.000 municipios, 41 diputaciones, y más de 4.000 empresas públicas locales. No es de extrañar que  la palabra diputado provincial, tal y cual lo era Balbás en Pontevedra o Carlos Fabra en Castellón, sea sinónimo de presunto implicado.

Lo que tenga que ser será. Pero existe el mismo número de posibilidades  de ayer para que abuelitos cariñosos sigan edificando aeropuertos inútiles, desarrollos urbanos vacíos o monumentos carísimos sin sentido. Váyase una cosa por la otra. Al cambio, tendremos un ejército de nietecitos felices.