miércoles, 26 de abril de 2017

Llueve siempre hacia abajo


Llueve hacia abajo y lloverá en esa dirección aunque muchos alcaldes sostengan lo contrario al mismo tiempo. Esta simplicidad física la reafirma el juez Fernández-Corredor del Juzgado Contencioso Administrativo número 7 que sostiene la validez de Newton frente a las corrientes de la judicatura cuántica dónde una cosa puede ser o no puede ser legal al mismo tiempo. En su sentencia 128/2017, anula los decretos de la alcaldesa Cristina Moreno y del entonces delegado de Hacienda que autorizaban una reorganización muy particular del  Gobierno local y el cobro de más de 30.000 euros por los concejales a tiempo total de la Corporación. Dice, por tanto, que no. Qué por muchos decretos acumulados con todos los ringorrangos del mundo, la lluvia siempre va en dirección descendente.

Sin poética por medio, el juez reafirma las competencias del Pleno municipal en la organización y determinación de los salarios de los Concejales a propuesta de la Alcaldía. Pero solo a propuesta. No caben martingalas, artificios legales o contables, o ficciones normativas frente al articulado mínimo y claro de la Ley de Bases y el Reglamento Orgánico de Funcionamiento. Y no me hagan hablar de más ni argumentar de menos, parece decir Fernández-Corredor, que si el primer decreto es nulo por carecer de legitimidad y cobertura legal, todos los que vengan después lo serán también. Limpien el patio después del recreo, les anulo el papelico cuántico que lo hace todo posible, reintegren lo percibido ilegítimamente y les casco unas costas de 800 euros pagaderas por todos los contribuyentes para recordar que no se puede retorcer la legalidad. 

Cristina Moreno. Foto: Heraldo de Aranjuez
El asunto, como todos los emprendidos por los gobiernos locales del PSOE y el Partido Popular, termina costándole sus dinerillos el contribuyente. Vale, pero esta vez esos eurillos son una minucia, una levedad, una cosa sin importancia al lado de esa ingente suma que traga todos los días el albañal financiero en que han transformado a la Hacienda Local. Aunque no es la cantidad ni mucho menos. Es el detallito de la acciòn de gobierno desplegada y sostenida por ambos partidos en sus sucesivos mandatos. Ese eterno convertir al ciudano en el cornudo y apaleado del cuento del saqueo, su meridiano desprecio hacia las normas que protegen los intereses públicos y la resuelta frivolidad con que se subordinan al logro de intereses privados disfrazados de bien común.  

No cabe mas claridad que la desplegada por la sentencia judicial. Lo que no se puede hacer, no se puede hacer y, además, es imposible. Pero eso no cabe en la cabeza del equipo de gobierno que blande con recurso en mano, su peculiar concepción de la meteorologia y de la Ley de Gravitación Universal; concepción que terminaremos pagando de nuevo, y si no al tiempo, mientras bordea la delgada línea del delito administrativo como un Ignacio González cualquiera. Seguirán sosteniendo que 'se puede llover hacia arriba', que diría aquél,  si lo manda la Alcaldesa. Total, la física devolverá al agua su fluir correcto y terminaremos todos empapados. Aunque eso si:unos más empapados que otros por la consecuencias de estos desbarres. Hasta la próxima sentencia. Así están las cosas.

Texto completo de la sentencia en el blog Heraldo de Aranjuez

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